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IASAMA celebra un año de una política pública histórica que acerca el cuidado de la salud a la comunidad

Publicado el 04 Agosto 2026
  • La Ciudad de México dio un paso sin precedentes en materia de salud pública y garantía de derechos: por primera vez llevó servicios públicos, gratuitos y sin discriminación a los espacios autorizados de consumo de cannabis.

  • Con esta política, el Instituto para la Atención a la Salud Mental y las Adicciones (IASAMA) reafirmó un principio fundamental: cuidar la salud también significa estar donde las personas están, acercando servicios, información y acompañamiento a los espacios donde la vida sucede.

A un año de su implementación, la presencia del IASAMA en los espacios autorizados de consumo de cannabis de la Ciudad de México se consolida como una estrategia de salud pública basada en derechos humanos y reducción de riesgos y daños, que acerca servicios, información y acompañamiento a partir de las necesidades y contextos de cada persona.

Entre las acciones parte de esta iniciativa destacan las Zonas de Aterrizaje, espacios seguros donde se brinda acompañamiento, hidratación y descanso a personas que presentan algún malestar asociado al consumo de sustancias psicoactivas y requieren recuperarse en condiciones adecuadas.

Los Escuchaderos se han implementado como espacios gratuitos, confidenciales y libres de prejuicios para dialogar sobre salud mental y consumo de sustancias psicoactivas, promoviendo la escucha, el acceso a información confiable y la construcción de estrategias de autocuidado desde las experiencias y necesidades de cada persona.

También se ofrece servicio de hidratación, así como la entrega de kits de autocuidado y kits de reducción de riesgos y daños, que contienen herramientas para ayudar a prevenir infecciones, heridas y otras afectaciones a la salud antes, durante y después del consumo.

Como parte de esta estrategia también se acercan servicios preventivos de salud, entre ellos pruebas rápidas para la detección de VIH, sífilis y hepatitis C, así como espirometrías para evaluar la función pulmonar y brindar información que contribuya a decisiones informadas sobre el cuidado de la salud.

A estas acciones se suman actividades comunitarias como la Bitácora Psicoactiva y los talleres de esténcil, que promueven el diálogo, el intercambio de experiencias y la construcción de estrategias de autocuidado y cuidado colectivo en contextos de consumo de sustancias psicoactivas.

Abordar el consumo de sustancias psicoactivas desde la salud pública implica ofrecer información basada en evidencia, prevenir riesgos y daños, fortalecer el autocuidado y garantizar que todas las personas puedan acceder a orientación, acompañamiento y servicios de salud sin estigmas ni discriminación.

Este primer año confirma que acercar los servicios de salud a los espacios donde las personas los necesitan fortalece la prevención, amplía el acceso a derechos y consolida una política pública que coloca el cuidado de la salud en el centro de la acción institucional.

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